Amor bio-ilógico- Poema para una abuela
Cuando recito poesía
mi abuela viene conmigo.
Niñas y niños
de escuelas
escuchan con ojos
prestantes de atención.
Dos brasileras
me abrazaron
con ojos
llenos de emoción.
Y una voz lejana viene,
magia del poema.
La voz de mi abuela.
Dulce y tranquila,
la voz de Aída.
Recitar es corporeizar,
acá y ahora
el arte de hablar.
Comentarios
Publicar un comentario