Dublo, hablando con un oso libanés- Ficción (primer parte)
Nadador del Río Litani, soy Dublo.
No sé hace cuanto vivo acá, he migrado pero siempre alrededor de este bosque.
Uno de mis días consiste en dormir y comer pero
llegada la noche, me dispongo a caminar.
Prefiero salir cuando oscurece, así puedo apreciar la abundancia del aroma de los cedros.
Descanso a mirar las estrellas y se me aparecen gacelas.
Me quedo estupefacto.
Resaltan en la noche y cualquiera que esté en el bosque las ve
desde cualquier lugar. En ocasiones, disfruto de caminar cuando amanece.
Cuando logro ver personas observo que todas tienen algo en común,
abajo de su cabeza, a la altura de su espalda hasta donde empiezan sus piernas.
Me recuerdan a las grandes piedras alrededor de mi vivienda. Pero creo que le llaman mochilas.
Por los caminos de piedra por los que camino, muchas veces voy procurando comida, pero muchas otras, rastreo humanos, solo para comparar sus cargas.
No puedo observarles demasiado tiempo, me consideran muy voraz.
Temiendo por su vida, he visto personas huir.
"No me los voy a comer, estoy bien con los garbanzos y otros alimentos" quisiera decirles.
Es inútil, hasta un helicóptero vino en busca de un grupo de personas
una vez.
Nadie me vió, gracias a un atajo que cavé tiempo atrás, para hibernar.
Comentarios
Publicar un comentario